Todos los que me conocen saben que nada me habría gustado más que ganarme la vida jugando futbol, no me dedique, o no tuve las características necesarias, ya es tarde para pensar en eso, veo con tristeza que la juventud pasa rápido y se tiene que aprovechar durante los efímeros años que dura.
Ayer en voz del afectado director general de selecciones nacionales se anuncio sin tantita pena que Jonathan Dos Santos jugador mexicano perteneciente nada menos que al Club Barcelona, sin duda actualmente la fábrica de jugadores más talentosos en el mundo, no sería mas parte del grupo que conforma la selección nacional, era desechado, no requerían sus servicios pues consideran que existen cuando menos otros 23 jugadores mejores que Jonathan.
Al estar posicionado en el Olimpo del futbol y ser considerado el club más triunfador de la historia, esta claro que El Barcelona, ha sabido hacer muy bien su trabajo, no existe jugador alguno en esta tierra que no quisiera tener la posibilidad de jugar en semejante monstruo, incluido yo por supuesto aun tan lejos en el tiempo. Entre muchos otros aciertos de este club el trabajo con jóvenes ha sido sin duda clave, han sabido esculpir las habilidades de los jugadores desde muy tempranas edades para llevarlos a la excelencia, en su historia reciente no se puede dejar de mencionar a Giovanni dos Santos a Krkic Bojan y al mismo Lionel Messi, todos ellos jugadores que van a participar en la copa del mundo, uno de estos jóvenes del barca sin embargo, ha sido marginado, es el caso de Jonathan, estos jugadores que no pasan de los 21 años de edad junto con otros muchos jóvenes más en sus respectivas selecciones, habrán de marcar un relevo generacional, muchos nombres consagrados han quedado fuera en esta ocasión precisamente para dar paso a esos nuevos valores. Como siempre en México vamos atrasados de noticias, en este caso por lo menos una generación y preferimos que nos representen jugadores como el conejo Pérez, como Guille Franco o como el mismo Cuauhtémoc Blanco. La discusión no está en confrontar viejos contra jóvenes, es bien claro que la experiencia que solo los años dan, es un regalo invaluable que nos compensa cuando se ha vivido, pero por desgracia cuando se trata de actividades deportivas, hay un límite fatal que nadie puede negar.
El famoso vasco Aguirre director técnico del equipo mexicano ha demostrado a lo largo del proceso seleccionador y en los juegos amistosos una increíble falta de modestia cuando piensa que inventa y reinventa el futbol en cada uno de los partidos, como un Kasparov que utiliza piezas vivas, cambia casi a la totalidad de los jugadores como respuesta en su percepcion a las características del rival en turno. A unos días de iniciar el mundial todavía no se sabe bien a bien cuál es la selección base y quiénes son los suplentes, la lógica más elemental indicaba que habría que definir un grupo de 11 y trabajar sobre ellos y modificar en algunos momentos con los 3 cambios permitidos, ponerlos a tono, afinar. Es increíble que a estas alturas se siga probando con 11 jugadores que nunca antes han jugado juntos, es decir, en cada partido se cambian y mezclan alineaciones para formar cuadros inéditos, no necesitamos dos selecciones o peor aun N numero de ellas, resultado de multiplicar las infinitas combinaciones posibles. Solo necesitamos una selección bien trabajada.
Acaso el Vasco Aguirre verdaderamente piensa que es increíblemente inteligente, más que tantos otros técnicos que son campeones del mundo, más que José Guardiola y el propio Barcelona que quieren y tienen entre los suyos a Jonathan para alinearlo incluso en partidos de la UEFA, francamente no creo que lo sea. Un poco de modestia no le haría mal al cuerpo técnico nacional, el futbol es bastante fácil, por que complicarlo, no hace falta inventar nada.
Nuestros jugadores de futbol, lo mismo que muchos otros mexicanos que ejercen todo tipo de profesiones en nuestro país, tienen y han tenido desde siempre, habilidades específicas extraordinarias, cada cual en sus propios campos de acción, nuestro problema como es sabido se debe ha nuestra falta de seguridad, es una debilidad mental, la causa es pues psicológica, desde muy remotos tiempos hemos creído que cualquier extranjero, sea de la nacionalidad que sea nos supera. Vivir fuera de nuestro pais por muchos años me ha demostrado que no hay nada más lejos de la realidad.
En 1945 se estreno en México la película campeón sin corona, donde David Silva encarno a un joven que vendía nieves por las calles de la ciudad, el joven se convirtió en boxeador, El Kid Terranova, luego de ser descubierto fortuitamente, sus excelentes cualidades lo llevaron a conquistar el campeonato nacional de forma vertiginosa, pronto tendría la oportunidad de conquistar el campeonato del mundo, su manejador concertó la pelea contra el campeón Norteamericano Joe Ronda. Durante los primeros rounds el mexicano a pesar de la incomodidad que le producía pelear con el extranjero se mostro muy superior, estaba a punto de ganar el campeonato mundial, cuando el manager americano se dio cuenta que cada vez que daba instrucciones a voces a su peleador en idioma ingles, el peleador mexicano se achicaba. No obstante su enorme superioridad el mexicano termino vencido, su contrincante no tuvo más que gritarle en el idioma que el mexicano no entendía, después de su increible fracaso, el campeón sin corona solo quizo volver a su antigua vida vendiendo nieves por las calles.
El mexicano fue vencido por sus propios demonios, la inseguridad y su complejo de inferioridad lo destruyeron.
Por fortuna los jóvenes mexicanos de esta época estan rompiendo esa vieja inercia que nos ha mantenido en tan lamentable situación, es una lástima que los experimentados no sean capaces de entender que si algo ha de lograrse es precisamente por esa vía, a través de una nueva generación irreverente y sin complejos.
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