martes, 16 de noviembre de 2010

Marihuana. Dijeron No a la legalización de la marihuana. Por qué tanta falsedad?

Ayer los ciudadanos de California que decidieron votar, le dijeron NO a la propuesta 19 que pretendía legalizar el cultivo, distribución, venta y consumo de la marihuana en EUA.

Así, simple, fácil, sin responsabilidad alguna,... desecharon la posibilidad, el alto honor que la historia les concedió en el año 2010 de iniciar el principio del fin, del negocio ilícito del narcotráfico y la violencia que ineludiblemente lo acompaña, así mismo, de paso no fueron capaces de reconocer el enorme problema de salud generado por este fenomeno.

Finalmente ganó, se impuso... la falsedad, y perdió la inteligencia. Me pregunto si algunos de los votantes, y también de los que no quisieron aprovechar la oportunidad de votar, habrán realmente meditado su decisión, o si solamente siguieron la corriente y fueron los prejuicios, el lavado de cerebro y la indolencia, los que negaron esta histórica posibilidad.

Algo muy malo debe de haber en nuestra sociedad global, cuando los mayores consumidores de drogas del mundo, han lo mismo propiciado, y ahora validado alegremente el estado de las cosas. Desgraciadamente California, la 7ª. Economía del mundo por si sola, y el propio país en su conjunto, los Estados Unidos de América que ocupa el 1er. lugar en pujanza económica en el orbe, juntos, innegablemente, es un hecho mas allá de cualquier discusión, son los que han dado vida al mercado de las drogas, y financiando el Narcotráfico y miles de muertes, el colmo, lo más penoso, ahora, son los que por su gazmoñería, por irresponsabilidad, por hipocresía, nos condenan a permanecer atascados en este mismo punto, justo en medio de una guerra sin razón, mortíferamente inservible que sigue desangrándonos en todos los aspectos de la vida.

Infortunadamente la capacidad económica y tristemente, hay que decirlo, militar de ese país, le permite decidir el destino de millones de personas en el planeta. La hipócrita política vigente de criminalización de productores, distribuidores y consumidores de las hasta ahora drogas prohibidas, ha sido marcada, y exigida a muchos otros países, en su mayoría pobres y controlados que como México se han visto obligados a obedecer, y peor aún, han tenido que incorporar en la escala de valores de sus pueblos, las políticas emanadas de la casa blanca para justificar el manejo que se le dá al negocio multimillonario del narcotráfico, y el perverso juego que se esconde atrás de estas. El modo de vida “americano“y su cultura, han invadido el planeta, y desgraciadamente han llevado consigo entre otras cosas también, los rasgos más negativos de su sociedad, esta, tristemente ha sido mitificada por nuestros pueblos latinoamericanos, al considerarla avanzada, culta e inteligente. Desgraciadamente solo un mito como claramente nos lo han demostrado una vez más.
Esta generación ha ido demasiado lejos, el famoso modo de vida americano del año 2010 se ha convertido en el más cruel, vulgar e irracional individualismo, donde la comodidad propia, incluso en los aspectos más nimios, está por encima de todo. Los individuos y el propio sistema han llegado al absurdo de vivir en una introspección enferma que ya no desea diferenciar lo correcto de lo que no lo es, optaron por condenar afuera, lo que comodamente han y seguirán tolerado adentro, el sangriento precio que nos está cobrando este proceder ya no podemos pagarlo.

Las salvajes y demoledoras fuerzas del mercado, no cabe duda, son hoy en día las que rigen, marcan el destino de las naciones y por consiguiente de sus pueblos. La ley de la oferta y la demanda, combinada con la prohibición es sin duda la mezcla fatal que permite un fenómeno como el del narcotráfico. Es claro que mientras las condiciones de mercado no sean reguladas, el negocio será increíble, fabuloso, y siempre habrá individuos dispuestos a aprovechar la posibilidad que las autoridades les abran como ventana de oportunidad, mientras esta dure, no importando por supuesto que esto los convierta en delincuentes. Las multimillonarias ganancias siempre tentarán a los hombres y nunca, jamás dejará de haber individuos, dispuestos y prestos a pelear por ese dinero hasta las últimas consecuencias. Harán cuanto sea necesario, sin importar cuán inhumano requería su actuar.

La discusión está agotada, a estas alturas todos sabemos que el consumo de las drogas prohibidas es el motor que al conjugarse con la empecinada prohibición de los gobiernos, solo pueden traducirse en tráfico, corrupción, violencia y muerte. El argumento que se esgrime hoy es que la liberalización o legalización de estas, hasta ahora prohibidas drogas, provocaría un incremento en el consumo de las mismas. Después de diez años de permitir legalmente el uso de estas substancias, ha quedado demostrado en Portugal y en Holanda, que este enfoque no solo No incrementó el consumo, por el contrario, lo disminuyó, la liberalización vino acompañada de una estrategia de permanente información acerca de los daños que estas drogas, como todas, ocasionan. Este es un dato duro, no es una quimera, no queda pues, nada que inventar.

La política-visión impuesta en nuestro continente, pretende aislar a los seres humanos para protegerlos, de todo cuanto a criterio de sus gobiernos se considere nocivo. Esta es claramente invasora del derecho inalienable de los individuos a decidir lo que desean o no para sí mismos.

Sin duda hoy en día existen muchos, muchísimos temas más, que son mucho, pero mucho más importantes y que tienen una relevancia mayor para la humanidad. Si los esfuerzos y recursos que se utilizan en esta inútil guerra se dirigieran más atinadamente, seguramente en algo ayudarían….Erradicar la pobreza, es un tema mayor, para no decir más.

La guerra está perdida desde el momento mismo de su inicio. Somos tantos y tan variados los seres humanos, que siempre seremos consumidores de toda clase de substancias y productos que podrían, y es un hecho, pueden dañarnos. Alcohol, tabaco, marihuana, solventes, cafeína, grasa, azúcar, microondas, derivados del petróleo etc. etc. etc. etc. etc. La única diferencia es que algunos de ellos están prohibidos y otros no. Imagino lo que significaría la criminalización de la industria del azúcar, o todo lo proveniente de las grasas, que como está demostrado, hoy en día se han convertido en un problema gigante de salud dado el exceso en su utilización. Estos productos desde siempre estuvieron ahí, pero no habían sido utilizados masivamente de forma tan abusiva. El problema no es la disponibilidad, sin duda todo el mundo lo sabe, es la educación.
Si el gobierno de los Estados Unidos de América en concordancia con su visión de aislar a la población de lo que considera nocivo decidiera prohibir el azúcar y la grasa en su territorio, para de esa manera controlar el problema de la obesidad,............. problema que es seguramente mayor que el de la marihuana en ese país, y esto es mucho decir. "No hay país que consuma, haya consumido, o vaya a consumir más drogas en este planeta, en toda la historia".............. Seguramente México que tristemente ostenta el 2º lugar mundial en gordura, "siempre ligado y enmarañado con Estados Unidos", sería junto con los demás países, obligado por los estadounidenses a criminalizar a productores, distribuidores y consumidores por todo el planeta. Por supuesto, el tráfico de galletas y pasteles se convertiría en el absurdo motor de corrupción y violencia que generaría las multimillonarias ganancias ilícitas, además, libres de impuestos, mientras tanto, los obesos-adictos nunca serían tratados como enfermos, por el contrario, se les encerraría también en las cárceles.
 Es más que obvio que no hemos aprendido la lección. Hoy en día está claro que un alcohólico o un fumador necesita ayuda médica para superar su adicción, por fortuna ya no están  criminalizados, mientras tanto, los mercados de alcohol y tabaco, generan miles y miles de trabajos desde el campo hasta sus consumidores, la industria es regulada y la calidad de sus productos certificada, de paso, además de propiciar por sí mismas un importante beneficio en la economía global, acaban por pagar impuestos lo mismo al producir que al consumir.

Nunca, jamás he estado a favor de droga alguna, pero menos aún de la estupidez, legalizar no convierte a las drogas en algo bueno, alcohol, tabaco, marihuana, etc. nunca lo serán...... Cualquier substancia o no substancia que implique dependencia nos provocará problemas, cualquiera que estos sean,...... Pero negar la realidad, eso sí que es malo, es catastrófico.
Llegará el día,... por que llegará, que las ahora drogas prohibidas dejen de serlo, de eso no me cabe duda. Cuando será ese día?…Quiza cuando la  sociedad decida dejar de mentirse, o bien, y seguramente más factible, cuando a los gobiernos les parezca que pueden obtener buenas ganancias con el cambio. Por el bien de todos, espero que eso suceda pronto. Mientras tanto, tendrémos que seguir sufriendo esta absurda realidad de adultos-niños, de fantasías y pretensiones, de prohibiciones y corrupción, de tabúes y trafico, de violencia y muerte.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La muerte se murió.

Este año la muerte se murió. La mataron, no hubo celebración, la que espanta se murió de miedo.

A diferencia de muchos, muchísimos años, hasta los panteones estuvieron medio solos. La celebración del día de muertos dejó de ser una tradición festiva. Las condiciones que estamos viviendo en México, así obligaron.
La fiesta popular  inició en estas tierras paganas siglos antes de la colonia, paralelamente en Europa el ritual católico marcó en el calendario el 2 de Noviembre, en el año 998 al instituir el “Día de los Fieles Difuntos", uniendo asi las celebraciones de "Halloween y la de Todos los santos.” La posterior mezcla de ambas culturas parió la nueva raza mestiza, que como herencia, amalgamó un sinmumero de las antiguas tradiciones de las dos vertientes. En toda su rareza, en cada uno, nuestros usos y costumbres encontraron espacio para incluirlas a ambas, así, tan distintas e irreconciliables. A la ofrenda tradicional de los indigenas, se les adicionó la imagen de algún santo católico. Este es el principio de los altares de muertos. Esta fiesta pagano-religiosa,  se convirtió quizá en la más importante y representativa del inconsistente pueblo resultante. Inconsciente, desparpajado e irreverente, en este día quizo, y se mostró por siglos, a través de un enrarecidamente festivo espíritu, yendo al extremo, al reír, cantar y bailar, con todo y mariachi, alcohol y comilona, precisamente en la fecha que da representación a lo más temido por cualquier ser humano. Fiesta singular, única en el mundo, al mostrar toda esa irreverencia y ausencia de temor por la desaparición del ser individual y colectivo de esta vida.

En esta ocasión no fue lo mismo, en esta ocasión las imágenes de calaveras dientonas, sonrientes, vestidas de festejo, a veces cómicamente fragmentadas, fueron cambiadas en la mente de los mexicanos, y a lo largo de todo el año, por imágenes autenticas  de seres humanos horriblemente mutilados. No en papel picado, no en grabados. No, ahora en fotografías explicitas de cuerpos, o de las diez o doce parte en las que los convirtieron, apiladas y acomodadas simétricamente, unas sobre otras, en cualquier calle del país, durante esta cruenta matanza en la que se ha convertido nuestra cotidianidad.

Nunca me quedó claro porque queríamos demostrar, o demostrarnos que no le temíamos a la muerte, o peor aún, porque no respetámos la vida. Todo cambia, la vida, esa misma vida que no hemos sabido respetar, como siempre espera el momento, sabe darnos una lección, y  tarde o temprano nos empuja a reflexionar. Aunque de sobra sé, que apegados a nuestra tradición, seguramente con el tiempo vamos a pretender que este día no fué como realmente lo fué, así como seguimos pretendiendo que esta matanza no es tan grave.

Este año, Sí la vimos cerca, y ahora sí nos dió miedo. Esta vez no la celebramos, esta vez sí la sentimos. Dejó de estar lejana, dejó de ser una tradición,….se convirtió en una realidad…….. Eso ya no es chistoso.

Más nos vale empezar a celebrar la vida.