Es el segundo día de carretera, seguimos avanzando, aún estamos en México, anoche nos divertimos mucho, como si nada fuera diferente, pasamos la noche en un hotel donde había una pequeña alberca que sirvió para refrescarnos, hacía mucho calor, mientras jugábamos en la alberca encontré flotando una bolsa de plástico anudada, me pareció muy mal que alguien hubiera simplemente tirado su basura así, en la alberca, sin ninguna consideración por los demás, no sé por qué tendría que llamarme la atención, cuando es tan común que la gente actué así aquí en México. En fin, lo que no es común creo, es encontrar un murciélago vivo adentro de una bolsa, flotando en la alberca de un hotel, si, un murciélago, el animal estaba vivo y cuando lo saque de la bolsa creyendo que ya nada podía hacer por él. Que sorpresa me dio, el pequeño murciélago chato con cara de cerdo, estaba vivo, gritando intentó intimidarme mientras abría sus alas para parecer más grande. Su pelaje mojado que no le permitía volar, lo hacía parecer un adolescente gordo esmeradamente peinado y engomado, con su pelo como púas todo hacia atrás, sobresalían sus picudas orejas y su nariz exageradamente levantada, su mirada, sus colmillos y sus chillidos, aunque feroces nos provocaron mucha risa, seguramente por el conjunto en sí y por la propia situación. Tuve mucho gusto de dejarlo libre y vivo en una palmera del jardín, parece que él nunca entendió que era yo quien lo liberaba, quizá el también me veía a mi tan feo como yo lo veía a él, a sus ojos todos los humanos debemos parecer iguales, seguro me confundió con el miserable narizón que intento ahogarlo de forma tan estúpidamente elaborada que termino por fallar.
Seguimos avanzando, hoy por la tarde planeamos cruzar la frontera norte de nuestro país, cada vez estamos más lejos de casa, aquí en el camino se pierde la noción de los días, aunque bien sabemos que día es hoy, es domingo, sin embargo no se siente como si lo fuera, no se siente como domingo, en estos días, normalmente nos levantamos tarde, no mucho, pero más que cualquier otro día de la semana, hoy sin embargo nos paramos temprano para seguir con nuestro éxodo. En nuestra casa, hoy, tendríamos que haber desayunado los tradicionales Hot Cakes domingueros y chocolate, todos en pijama, -es una buena tradición,- y mas tarde a trabajar en el jardín,... rápido pasaban esas horas,... como todo lo que se disfruta, nuestros hijos lo gozaban especialmente cuando eran chicos, les encantaba mojarse y llenarse de lodo, mientras nosotros cortábamos el pasto. Creo que los vecinos van a estar contentos cuando no nos vean hoy por ahí, al salir de misa. Exactamente enfrente de nuestra casa está una pequeña iglesia donde hay misa de 12:00 p.m. solo los fines de semana, los habitantes del fraccionamiento todos vestidos de domingo, siempre llenan la iglesita, a la entrada por la prisa, no nos prestaban mayor atención, pero alrededor de la 1:00 p.m. a la hora de la salida, en su gran mayoría nos observan con mirada desaprobatoria, como si estuviéramos locos, quizá sea porque Queta y yo en lugar de bien vestidos asistir a misa con todo y nuestros hijos, como lo dictan las buenas costumbres, preferíamos, ataviados como jardineros permitir a Tato y Jimena correr semidesnudos cubiertos de lodo por todo el jardín, creo que el colmo fue una ocasión en que Jimena como de 3 o 4 años, con su famosa melena rizada totalmente al viento, asustaba desde adentro de la reja a los fieles fervientes, llevaba dos pequeñas serpientes, una en cada mano, gritando y enseñando los dientes en extrañas muecas mientras corría de un lado a otro, completamente desnuda, por supuesto las numerosas serpientes que dejamos vivir en el jardín son completamente inofensivas, seguramente los vecinos nunca lo han sabido y veían en Jimena con todo y su pancita de bebe, la personificación de la hija del demonio, a partir de ese día siempre nos han puesto las cruces. Espero que dentro de poco podamos continuar con las mismas rutinas una vez que nos estabilicemos,... No la rutina de Jimena corriendo por el jardín, por supuesto, aunque con estos hijos mexicanos nunca se sabe. Ya veremos, todavía no sabemos en qué casa vamos a vivir.
Alrededor de las 2:30 p.m. nos íbamos a la tradicional comida familiar en casa de mis papas, apenas a unas cuadras de distancia, esa casa me encanta, la construimos hace ya como 15 años, para mí siempre ha sido como un santuario, me provoca paz con su doble espacio y su techo de duela y tejas en dos aguas…. Me pregunto cómo estará llevándose a cabo la reunión de hoy, seguramente están todos, mis papas, mis hermanos, sus esposas, Andrea mi sobrina, si, todos, como siempre, menos nosotros. Sera hoy el ambiente festivo, como lo es eternamente en esa casa, no lo creo, hoy debe ser diferente, podrían estar tratando de simular que todo es igual, sin mencionar demasiado nuestra ausencia, pero no, pienso que por el contrario, deben estar comentando ampliamente el hecho, me apena mucho causarles este mal momento, la casa debe estar un poco mas callada hoy que no están mis hijos, ellos son muy ruidosos, también creo que debe de haber menos risas,… Caray como nos divertimos siempre que estamos juntos,…. parece que ya no va a ser así,… cuando menos no por un largo tiempo,… veremos que nos dice el futuro. Verdaderamente quisiera que no nos extrañen demasiado, genuinamente así lo espero, esta decisión la tomamos Queta y yo, pero sabemos que está afectando a los que queremos, ojala que pronto se supere este mal momento que vivimos todos.
Solo estamos buscando un mejor futuro para nuestros hijos, eso es lo que nos motiva, lo mismo que ha movido a la humanidad desde el origen mismo de los tiempos. La vida es por demás extraña y está llena de ciclos dinámicos que empiezan y acaban, nunca se detiene. Cada generación repite el viejo orden, es a la vez beneficiaria de la que le precedió, pero plataforma de la próxima, por eso ahora nos involucra a todos sin excepción. Aunque duele, nada es para siempre y los cambios tienen que suceder tarde o temprano, en esta ocasión, nosotros somos los que nos adelantamos al cambio, lo buscamos, no esperamos a que llegara solo, lo propiciamos. Es preciso cuando se pretende escribir una mejor historia. La vida, sin embargo siempre tiene un costo, si, todo tiene su precio, y parece que ahora recién nos estamos empezando a enterar del mismo, espero que tengamos reservas suficientes en el alma para poder pagar nuestro atrevimiento.
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